lunes, 11 de junio de 2012

¿Y el segundo debate entre los candidatos a presidente de México?

Ayer fue transmitido el debate entre los cuatro candidatos más bien posicionados para el cargo de presidente de México, y la primera cosa que vino a mi cabeza fue el protagonismo no de los candidatos, sino de sus asesores de comunicación política.

Todos, absolutamente todos los candidatos salieron ante las cameras con la reunión de casi todos los criterios para configurar una buena comunicación política, en un conjunto que armonizaba incluso los mínimos detalles de un candidato perfecto. Y esto estaba aún más claro en Josefina Vázques (PAN) y Peña Nieto (PRI).

Otro punto que me ha dejado un tanto recelosa fue la manera como el debate fue conducido por el IFE, el Instituto Federal Electoral. En mi opinión, hubieron fallos en la imparcialidad del evento. Existieron momento en los cuales un determinado candidato era filmado desde cerca, otro desde lejos, y quien entiende de publicidad y técnicas de marketing sabe que esto tiene su influencia. Especialmente me llamó la atención la introducción de Peña Nieto, cuando la imagen empieza a aproximarse de la cara del candidato, hasta encuadrarlo perfectamente de modo a dar un aire de confianza y de motivación a los que veían el debate.

No digo que el IFE haya ayudado Peña Nieto, mucho más porque no ha ocurrido solo con él. Además, sigo creyendo en la legitimidad del IFE para realizar la labor de organización del proceso electoral. Sin embargo, esto no ha pasado ninguna sola vez con el 4º candidato Gabriel Quadri (Nueva Alianza), y considerando la fuerza de los medios en una sociedad, se teme que la tecnocracia (término de Sartori) acabe por sustituir la soberanía popular.

Por otro lado, los candidatos se centraron en defenderse. Hubieron acusaciones, algunas con carácter histórico (principalmente dirigidas a Peña Nieto por ser del PRI), pero no hubo menciones importantes al narcotráfico, uno de los principales problemas de México.

Esto me pareció un fallo que no podría ocurrir. El futuro presidente de México tiene un gran reto por delante en controlar no solo el crecimiento del crimen organizado, sino también de combatirlo y disminuirlo, algo indudablemente complejo de ser hecho.

Sin embargo, mantengo mi crítica con relación al alto nivel de preparación profesional para "arreglar" al candidato perfecto. Cortes de pelo, traje impecable, tono de voz y mirada directa a las cameras, acompañada de gestos de las manos que transmitían seguridad. Demasiada técnica publicitaria para un contenido no tanto a la altura...

Ah, el valor de tener un comunicador político...

PS: Al menos la conejita Playboy no ha aparecido en este debate, por innecesaria su exposición. (para los que no se enteraron del asunto, véase aquí.


No hay comentarios:

Publicar un comentario